Los impuestos temporales a los beneficios extraordinarios de las energéticas y la banca, así como el impuesto a los envases de plástico hicieron que el déficit del Estado se situase en 24.090 millones de euros hasta junio. Esto supone una caída del 6,6% con respecto al mismo período del año anterior y lo dejan en el 1,71% del PIB, frente a la tasa del 1,94% que arrojó hasta junio de 2022.
Según señalaron desde el ministerio encabezado por María Jesús Montero, estos resultados son debidos al aumento de los ingresos financieros del 7,9%, frente al comportamiento de los gastos, que crecieron a un ritmo del 5,2%. En concreto, los recursos no financieros se situaron en 122.192 millones, lo que implica un 7,9% más respecto al mismo periodo de 2022. Los impuestos alcanzaron los 101.692 millones, el 83,2% del total de los recursos, y crecieron un 5,5% respecto a junio de 2022.
En concreto, el ingreso del nuevo Impuesto Especial sobre los Envases de Plástico y los Gravámenes Temporales a las energéticas y la banca recaudaron un importe conjunto de 1.685 millones hasta junio.
Por su parte, el déficit de las Administraciones Públicas, la Seguridad Social y las comunidades autónomas, excluida la ayuda financiera, fue de 17.481 millones de euros al cierre del ejercicio del mes de mayo, es decir, un 17,2% menos con respecto al mismo mes del año anterior y equivale al 1,24% del PIB, frente al 1,59% del mismo período correspondiente a 2022.
Si dentro de la cuenta se introduce el saldo de la ayuda a las instituciones financieras, dicho déficit se mantuvo en el 1,24% del PIB, según los datos que publicó ayer en un informe el Ministerio de Hacienda y Función Pública.
En el comunicado emitido por Hacienda ayer aseguraban que «continúa la senda del descenso del déficit iniciada en 2021 y confirmada en 2022 como consecuencia de la reactivación económica y la creación de empleo».
A pesar de este descenso en el agujero de las cuentas públicas del Estado, las comunidades autónomas marcaron un incremento del 131,6% de sus números rojos en mayo de este año, hasta los 6.193 millones de euros. Esto equivale al 0,44% del PIB de España. Dicho agujero se situó en el 0,2% en mayo de 2022. Este incremento es debido al aumento de los gastos de los gobiernos regionales un 9,2%, mientras que los ingresos crecieron a un ritmo del 5,1%.
Por su parte, los Organismos de la Administración Central registraron el pasado mes de mayo un superávit de 2.188 millones, un 85% más que el superávit registrado en el mismo mes del año 2022.
Los impuestos de las comunidades autónomas crecieron un 8,4% y, dentro de ellos, los ingresos por impuestos sobre la renta y patrimonio subieron un 12,7% hasta situarse en un total de 24.017 millones. Por su parte, los ingresos percibidos por impuestos sobre el capital ascendieron a 1.276 millones.



