Una de las paradojas del mercado laboral que emerge con fuerza en un contexto de elevada creación de empleo es la férrea resistencia a reducir el número de desempleados, que se mantiene constante en torno a los tres millones desde que se estabilizó tras el golpe. La crisis financiera. Así, una vez que se redujo el nivel de 3,5 millones en el segundo trimestre de 2018, este nivel se mantiene prácticamente sin cambios. Aún con la última observación realizada por el INE correspondiente al tercer trimestre de este año, en nuestro país se registran un total de 2.855.200 personas desempleadas, cifras similares a las registradas en los momentos de mayor bonanza laboral de las últimas tres décadas.
El Gobierno no es ajeno a esta circunstancia. Aunque las cifras que ha arrojado el mercado laboral en los últimos cinco años han sido el mayor motivo de celebración del Ejecutivo de coalición en el área económica, habiéndose alcanzado entre los meses de Julio y septiembre de 2023 un nuevo récord de ocupación Con 21,26 millones de empleados –casi dos millones más que hace cinco años– el paro apenas se ha reducido en medio millón de personas en el mismo periodo, desde el tercer trimestre de 2018. ¿Las razones? Una obvia es la resistencia a abandonar las listas de paro de las personas mayores junto con la alta asistencia de los más jóvenes, ambos grupos con una baja tasa de reinserción al mercado laboral. Esto quiere decir que el 40% de los parados en España son parados de larga duración, es decir, llevan más de doce meses buscando trabajo.
En concreto, en esta circunstancia hubo 1,13 millones de los 2,88 millones de parados que fue registrado por la última EPA. El Ministerio de Trabajo ha detectado el problema y por eso, en virtud de lo aprobado el pasado mes de febrero en la Ley de Empleo, se intentará acelerar los trámites de perfilación de estos parados de larga duración para favorecer itinerarios individuales y específicos destinados a la reinserción de este colectivo que lleva más tiempo inscrito en las listas del SEPE como demandantes de empleo.
«Habrá una plan de choque contra el desempleo de larga duración prestando especial atención a los mayores de 45 años», reza el acuerdo sellado por las fuerzas políticas de la coalición gubernamental, precisando que «los servicios garantizados por la Ley de Empleo se desplegarán para que los parados de larga duración tengan un perfil individualizado a lo largo de 2024 que les permita acceder a oportunidades laborales, de emprendimiento o de formación”, añadiendo que se mejorará el nivel de ayuda por desempleo, facilitando el acceso, la compatibilidad con el trabajo, con prestaciones suficientes y reforzando los incentivos al empleo.
Precisamente, este punto incluido entre los 22 medidas laborales acordadas entre PSOE y Sumar De cara a la próxima legislatura, se basa en el precepto introducido por la citada ley que exige el cribado de los colectivos más vulnerables con vistas a su reinserción en el mercado laboral, para lo que será necesario el diseño y ejecución de actuaciones específicamente dirigidas a dichos colectivos, para lo que Se prevé el diagnóstico y elaboración de perfiles e itinerarios personalizados, tutoría y asesoramiento individualizado y continuo, “formación en el puesto de trabajo, asesoramiento para el autoempleo, intermediación laboral, interacción digital para facilitar la accesibilidad”. a la información, la prestación de servicios y la prestación electrónica de trámites o trámites administrativos, la movilidad geográfica, la mejora de la empleabilidad, la búsqueda de protección económica para mantener un nivel de vida durante la transición al empleo o un expediente laboral único y personalizado.

Peso del desempleo de larga duración
en el mercado de desempleo en España
Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE)

Peso del paro de larga duración en el mercado de desempleo en España
Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE)
Con esta operación, el Gobierno espera dar un impulso al mercado laboral en un momento en el que parece que se está perdiendo la inercia que ha propiciado cifras positivas en la creación de empleo y, en menor medida, en la reducción del paro. De hecho, el comportamiento positivo de la contratación en los últimos años no ha servido para alinearse con los países de nuestro entorno, siendo el Tasa de paro en España del 11,8% actualmente, apenas el doble que la media de la UE (5,9%), casi el doble que la de la eurozona (6,4%) y casi el triple de la media de la OCDE (4,8%).
Por tanto, el compromiso de preservar la senda positiva en la próxima legislatura pasa por poner a estos colectivos más rígidos en el objetivo de la política activa de empleo. Cabe recordar que del 40% de los parados de larga duración existentes (1,13 millones), un total de 617.100 tienen más de 45 años años, es decir, el 54,5% del total de parados que llevan más de un año buscando trabajo. De hecho, con el paro situado actualmente en 2,85 millones de personas, los mayores de 45 años suponen el 41% y el 22% de este total son aquellos de esta edad que llevan más de doce meses inscritos en las listas del SEPE.
En definitiva, las cifras ponen de relieve dónde reside el mayor problema en materia de reinserción laboral: el desempleo de larga duración, y dentro de este grupo el que afecta a las personas mayores. De hecho, aunque la tasa de paro juvenil es tan dañina o más que estas cifras para las personas mayores, afectando a más del 30% de los menores de 25 años, en términos relativos su impacto en el apalancamiento del desempleo en ese entorno de 3 millones es sustancialmente menor. En concreto, son 518.100 las personas que están en la lista del SEPE menores de 25 años (el 18% del total de parados), mientras que quienes llevan más de doce meses en esta situación en este rango de edad son 100.900 personas, el 9% de todos los desempleados de larga duración en este momento.






