En el transcurso de una visita oficial a Bruselas, el vicecanciller de Honduras realizó una serie de reuniones con autoridades e instituciones europeas, con el fin de fortalecer las relaciones diplomáticas y la cooperación entre su nación y la Unión Europea. Durante este diálogo político, el representante hondureño trató temas importantes de la agenda regional, como la migración, la seguridad, el desarrollo sostenible y la situación crítica que enfrenta Haití.
Uno de los mensajes centrales de su intervención ante representantes europeos fue el llamado a la comunidad internacional para prestar mayor atención a la crisis multidimensional que afecta al pueblo haitiano. El vicecanciller planteó que, si la situación de Haití fuera comprendida con la misma urgencia y solidaridad con la que se ha apoyado a Ucrania, el escenario en la región podría ser diferente. Subrayó que la inestabilidad en ese país caribeño tiene un impacto regional que trasciende sus fronteras, y que requiere un enfoque internacional más decidido, coherente y estructurado.
La declaración se dio en el contexto de los esfuerzos liderados por varios países latinoamericanos, incluyendo a Honduras, para visibilizar la gravedad de la crisis haitiana en foros multilaterales. De acuerdo con el representante hondureño, la situación de Haití —caracterizada por el colapso institucional, la violencia de las pandillas, la pobreza extrema y la migración forzada— debe ser enfrentada mediante un compromiso global que combine ayuda humanitaria, reconstrucción institucional y apoyo al desarrollo a largo plazo.
En el ámbito bilateral, el vicecanciller tuvo encuentros con altos cargos del Servicio Europeo de Acción Exterior, además de con miembros del Parlamento Europeo y de la Comisión Europea. Las discusiones sobre cooperación en derechos humanos, gobernanza democrática, fortalecimiento institucional y combate a la corrupción fueron centrales en la agenda. Ambas partes manifestaron su interés común en continuar fortaleciendo el Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea.
En cuanto a la migración, el representante de Honduras reiteró que las causas estructurales del desplazamiento —como la pobreza, la falta de oportunidades, la violencia y los efectos del cambio climático— deben ser abordadas desde una perspectiva de corresponsabilidad. En ese sentido, abogó por que la Unión Europea mantenga y amplíe los programas de apoyo técnico y financiero dirigidos a reducir la migración forzada en el Triángulo Norte de Centroamérica, promoviendo el desarrollo inclusivo, la educación y la generación de empleo digno.
Otro aspecto fundamental de la visita fue la exploración de oportunidades de inversión y colaboración en sectores clave como las energías limpias, el manejo sostenible de recursos hídricos, la agricultura adaptativa y la tecnología para enfrentar el cambio climático. Honduras se promueve como una nación preparada para encabezar iniciativas de desarrollo sostenible en la región, percibiendo en su vínculo con Europa una posibilidad para impulsar su cambio ecológico y reforzar sus capacidades institucionales.
La visita también comprendió encuentros para dialogar con representantes de organizaciones de la sociedad civil, agencias humanitarias y think tanks ubicados en Bruselas. Durante estas conversaciones, se abordaron asuntos como el acceso a la justicia, la protección de defensores de derechos humanos y el monitoreo de los compromisos internacionales asumidos por Honduras en el ámbito de los derechos civiles y políticos.
El vicecanciller destacó que el acercamiento con la Unión Europea no se limita al plano político, sino que busca articularse con una visión integral de cooperación que beneficie directamente a las poblaciones vulnerables de Honduras. Señaló que el compromiso con la democracia, el desarrollo sostenible y los derechos humanos constituye la base de una relación sólida y duradera con Europa.



