El 48,5% de los españoles entre 18 y 35 años considera que su capacidad de ahorro a largo plazo es mala o muy mala, según el informe presentado este martes por EsadeEcPol y FNF.
Ahorrar para comprar una casa suena fácil y sencillo. Pero ya no es para toda la familia. Las cosas ya no son como antes. Todo el mundo lo sabe, pero algunos, como los jóvenes, sufren más de cerca esta situación. De hecho, casi la mitad de ellos en España afirma tener una capacidad de ahorro a largo plazo muy pobre o pobre. Esta deficiencia económica se considera incluso una de las principales razones por las que no se lanzan a la aventura de la emancipación.
Según el informe ‘La juventud mediterránea ante los retos de la crisis permanente’ presentado este martes por EsadeEcPol y FNF, mientras un 42% de los jóvenes españoles afirma poder cubrir adecuadamente sus gastos básicos, un 48% y un 5% de los encuestados nacionales consideran que sus La situación del ahorro durante un largo período de tiempo es negativa. Específico, El 27,1% de los jóvenes españoles considera que su capacidad para cubrir el ahorro a largo plazo es muy mala, mientras que el 21,4% la valora simplemente mala. De hecho, sólo el 7,4% considera que sus circunstancias económicas para generar riqueza son muy buenas. Esta percepción positiva sobre la capacidad para afrontar determinado tipo de gastos es la menos común entre los encuestados.
Cuando se pregunta a estos jóvenes sobre los motivos que les impiden independizarse, los que tienen mayor peso son los económicos. Y es que El 36,4% responde que le da muy alta importancia a la falta de ahorro propio. A su vez, el 39,4% de los jóvenes españoles achaca la falta de ingresos propios. Al fin y al cabo, «la provisión de una vivienda representa la base de capital y ahorro de la mayoría de los hogares españoles», explica el subdirector de EsadeEc Pol y uno de los autores del estudio, Jorge Galindo. A lo que añade, se trata de «tu seguridad financiera».
En esta línea, el grado académico de los encuestados también es una cuestión, no sólo a tener en cuenta para la emancipación, sino también para las expectativas que tienen en el futuro. Los estudiantes universitarios son el grupo que se muestra más optimista sobre la posible mejora de su capacidad de ahorro a largo plazo, a diferencia de aquellos que han completado la educación secundaria.
También se observa una mayor positividad entre los jóvenes españoles, en comparación con sus vecinos mediterráneos. De hecho, España es el primer país analizado con menor proporción entre quienes consideran que su capacidad de ahorro en 5 años será muy mala. Dicho optimismo, eso sí, es sólo individual. Ya que, al ser cuestionados sobre el posible avance de sus finanzas respecto a la situación general del país, la cosa cambia. Mientras El 23,9% asegura que en los próximos 20 años su situación económica será de progresosólo el 9,1% hace esta consideración respecto del conjunto del país.






