Con tan solo 9 años, el pequeño Eduardo aprendió el oficio de barbero. A los 12 años, dirige su propia barbería y corta cabello a niños, jóvenes y adultos en Comayagua, Honduras. Lo hace, dijo, para brindar dinero a su familia y evitar que emigren a Estados Unidos, así como para enfrentar la pobreza que afecta al 76.3 % de los hogares hondureños, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Conoce la historia de él en este video.
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