El Banco de Espaa ha alertado del «debilitamiento» que est sufriendo la economa espaola desde el verano con un crecimiento esperado para el tercer trimestre de tan slo el 0,3% y, aunque mantiene su previsin para el conjunto del ao 2023 (del 2,3%), ha recortado su proyeccin para 2024 en cuatro dcimas (hasta el 1,8%) y ha alertado de «un repunte de la inflacin hasta mediados del ao que viene».
As lo recoge en su Informe trimestral de Proyecciones Macroeconmicas 2023-2025 presentado este martes, en el que no ha tenido en cuenta la revisin al alza del PIB de 2020, 2021 y 2022 que public el lunes el Instituto Nacional de Estadstica (INE), ya que para poder saber su impacto en las proyecciones de 2023 ser necesario esperar a que el da 22 se desglose el crecimiento revisado de los trimestres del ao pasado; ni tampoco han considerado como riesgo la incertidumbre poltica con respecto a la formacin de un nuevo Gobierno en Espaa.
El frenazo que prev la institucin que gobierna Pablo Hernndez de Cos y que creen que «se mantendr en los prximos trimestres» se explica por diversos factores, entre los que destacan la ralentizacin de la economa global -especialmente en China y la Eurozona-, el alza de los precios de la energa (en 2025 calculan que el petrleo ser un 20% ms caro que antes de la pandemia, mientras que el precio del gas se habra multiplicado por 4) y los efectos que puede tener la subida de los tipos de inters sobre el consumo y la inversin, ya que a medida que hogares y empresas ven como se encarecen sus deudas (hipotecas y prstamos), se reduce el dinero disponible para consumir o invertir.
El Banco de Espaa asegura que este estancamiento en la economa ya es coherente con la ralentizacin que se aprecia en el empleo, en los indicadores de confianza e incluso en la encuesta que realiza sobre la actividad empresarial.
Pese a esta desaceleracin a corto plazo, este organismo mantiene su previsin de crecimiento para el conjunto de 2023 en el 2,3%, ya que aunque hay factores que inciden a la baja, son compensados por otros que ejercen una influencia positiva. Aunque se mantiene esa previsin, su composicin vara: el consumo privado tirar ms de lo esperado (un 0,7% y no un 0,2% como se prevea en junio); el consumo pblico crecer el doble (un 1,4% y no un 0,6%); y la inversin aportar mucho ms (repuntar un 3,1% este ao y no un 1,7%); con lo que la contribucin de la demanda nacional al PIB ser el doble del esperado inicialmente: 1,2 puntos y no 0,6.
Por el contrario, la demanda exterior neta contribuir con 1,1 puntos, seis dcimas menos de lo que se esperaba en junio, a pesar de que las importaciones aumentarn la mitad de lo previsto (un 1,5% y no un 3,2%), dado que las exportaciones crecern mucho menos (un 4% y no un 7,1%).
Sin embargo, la previsin se ensombrece de cara a 2024 y 2025: la del prximo ao se recorta cuatro dcimas (del 2,2% al 1,8%) y la del siguiente, una dcima (del 2,1% al 2%). «El encarecimiento de la energa pero tambin, en menor medida, el deterioro del contexto exterior y el mayor tensionamiento de las condiciones financieras explican la revisin a la baja de 0,4 puntos porcentuales en el avance del PIB en 2024″, ha explicado ngel Gaviln, director general de Economa y Estadstica de la institucin.
El organismo espera que el ao que viene consumamos menos de lo que se pensaba (el consumo privado repuntar un 2,2% el prximo ao y no un 3,3%) y que las empresas inviertan menos tambin (con un aumento de la formacin bruta de capital fijo del 3,4% y no del 4,1% como se esperaba en junio). La demanda nacional aportar 2,1 puntos, siete dcimas menos, y la externa restar tres dcimas.
Nuevo incremento de la inflacin
Pese a que el encarecimiento de los bienes y servicios que consumimos se haba desacelerado en la primera mitad de este ao, el Banco de Espaa ha alertado de un nuevo «repunte» de la inflacin que durar hasta mediados del ao que viene.
Por ello, han elevado su previsin para la inflacin interanual promedio de este ao en cuatro dcimas (del 3,2% al 3,6%), han subido en siete dcimas la del prximo (del 3,6% al 4,3%) y mantienen la de 2025 en el 1,8%.
«El incremento reciente de los precios del petrleo, los efectos base alcistas derivados de la cada de los precios de los carburantes y combustibles en la parte final de 2022 y la expiracin en 2024 de las medidas pblicas desplegadas para mitigar las consecuencias de la crisis energtica darn lugar a un repunte de la inflacin general hasta mediados del prximo ao. No obstante, se espera una desaceleracin gradual de la inflacin no energtica», recogen en el informe.
Pese a que sus perspectivas no son optimistas a corto plazo, s contemplan una «desaceleracin de los precios de los alimentos bastante generalizada» y tambin de la subyacente -que excluye la evolucin del precio de los productos energticos y los alimentos frescos- y para la que esperan que, tras un crecimiento del 4,1% en 2023, su ritmo de variacin se reduzca hasta el 2,3% en 2024 y el 1,7% en 2025.
La desaceleracin prevista en los alimentos «se explica por el descenso de los costes de algunos insumos productivos, como la energa y los fertilizantes, tras los fuertes incrementos que estos registraron durante buena parte del ao pasado. No obstante, la magnitud de esta moderacin de los precios de los alimentos tender a verse limitada por el impacto negativo que la materializacin de condiciones meteorolgicas adversas podra suponer sobre la produccin de determinados bienes agrcolas en algunas reas geogrficas y tambin, probablemente, por la retirada de Rusia de la Iniciativa sobre la Exportacin de Cereales por el Mar Negro», avisan.
Riesgos en el horizonte
El escenario macroeconmico esbozado por el Banco de Espaa es susceptible de empeorar en caso de que se materialicen ciertos riesgos que la institucin ha identificado.
Entre ellos figuran un empeoramiento de la actividad econmica internacional y, en especial, en China -lo que se traducira en menos crecimiento pero, como parte positiva, tambin en menos inflacin-; que el endurecimiento de las condiciones de financiacin impacte en la economa; que el precio de la energa y los alimentos repunte ms de lo esperado -por ejemplo debido a fenmenos climticos adversos (sequas, inundaciones, etc.)-; que se produzcan efectos de segunda ronda en salarios y/o mrgenes (que por ahora el supervisor descarta); que haya tensiones geopolticas impredecibles o que el ritmo de ejecucin de los fondos europeos sea ms lento del esperado.
Uno de los riesgos que est rodeado de ms incertidumbre es la subida de los tipos de inters. Segn distintos modelos macroeconmicos recogidos por el Banco de Espaa, el impacto de una subida de 1 punto porcentual en los tipos de inters puede restar entre 4 dcimas y 1 punto al crecimiento del PIB en el primer ao desde que se aprueba.





