San Pedro Sula, Honduras.
La asamblea ordinaria convocada por la junta directiva del Congreso Nacional para este jueves a las 11:00 a.m. con el objetivo de proponer a las nóminas de fiscal general y fiscal adjunto fue pospuesta por el presidente de ese poder del Estado, Luis Redondo, y pasará a las 6:00 p.m., según publicó en X (antes Twitter).
En un ambiente de poca certidumbre, los diputados sesionarán por segunda ocasión en la semana tras un intento fallido el martes y una asamblea cancelada ayer, miércoles.
La falta de consensos entre las bancadas ha generado un escenario que se aleja de los acuerdos y, aunque los cabildeos entre los diputados representantes de las entidades políticas son constantes, la diferencia entre las nóminas propuestas no llega a un punto medio.
Las intensas pláticas se mantuvieron desde horas tempranas entre el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, y los jefes de bancada de las diferentes fuerzas políticas: Rafael Sarmiento, por Libre; Tomás Zambrano, por el Partido Nacional; Mario Segura, por el Partido Liberal; y Jhosy Toscano, del Partido Salvador de Honduras.
Las fuerzas de oposición conformadas por los partidos Nacional, Liberal y Salvador de Honduras mantienen hasta el momento la nómina propuesta el pasado martes, en la cual se busca que Marcio Cabañas Cadillo (de 47 años) sea el nuevo fiscal general y Jenny Gabriela Almendárez (de 36) asuma como adjunta.
Estos candidatos han generado su interés y respaldo. La oposición enfatiza que tanto Cabañas Cadillo como Almendárez Flores tienen una trayectoria fiscal importante y fueron los mejores evaluados por la extinta Junta Proponente. Cabañas recibió una calificación de 84.36%, mientras que Almendárez de 95.55%.
Cabildeos
En conferencia de prensa, el Partido Nacional comunicó que “70 diputados consideramos que Cabañas Cadillo debe ejercer ese cargo, va a fortalecer la institución, la va a renovar y tiene una carrera de más de 25 años en la Fiscalía. Además, es independiente, no pertenece a Libre, ni al Partido Nacional, por tanto, va a ser imparcial en las acusaciones e investigaciones”.
Los congresistas nacionalistas, aunque invitaron a Libre a sumarse a su propuesta, dejaron abierta la posibilidad de que estos presenten entre los otros tres nominados al fiscal adjunto. De su lado, el partido Libre insiste en querer ubicar a Marcio Cabañas Cadillo como adjunto y a Johel Antonio Zelaya (de 43 años) como el próximo titular de la Fiscalía.
En comparecencia de prensa expusieron que hoy presentarán la misma nómina y esperan contar con el respaldo de los demás partidos para evitar entrar en una “crisis política”. Libre tiene 50 diputados en el Congreso Nacional, por lo que no cuenta ni siquiera con la mayoría simple.
Esto obliga al partido de izquierda a negociar con las demás bancadas. Aunque ambas partes cuentan con la figura de Marcio Cabañas Cadillo en sus nóminas, la oposición insiste en no incluir a Johel Antonio Zelaya. Este punto de discordia y las fuertes tendencias políticas de Zelaya, vinculado a la izquierda, han entorpecido las negociaciones.
Sobre este candidato, el Partido Liberal declaró a través de un comunicado que no acompañará a una nominación que esté compuesta por alguien que “no cumplió éticamente sus responsabilidades ante la Junta Proponente, faltando a la verdad jurada”.
A pesar de la complejidad política, la posibilidad de un acuerdo entre los cuatro partidos políticos con mayor músculo en el Congreso no está descartada, pero si los partidos Nacional (44 diputados) y Libre (50 diputados) se unen, sumando sus respectivos congresistas, podrían tener la capacidad de elegir a las nuevas autoridades fiscales.
Toda la oposición es incapaz de llegar a los 86 votos requeridos, pero si contasen con los llamados “diputados disidentes”, que son alrededor de 20, afines al parlamentario Jorge Cálix, podrían ser un factor decisivo en esta ecuación.
Elección crucial
De acuerdo a la Constitución, el mandato de las actuales autoridades del Ministerio Público finaliza este 31 de agosto. Para el 1 de septiembre, ya deben estar electos tanto el fiscal general como el fiscal adjunto.
El actual fiscal, Óscar Fernando Chinchilla, cumplirá 10 años el próximo 31 de agosto al frente del Ministerio Público. En 2013 asumió el cargo por cinco años, luego de haber sido magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ). En 2018, fue reelecto en medio de una polémica elección, en la cual no formaba parte de los aspirantes.
El mandato de Chinchilla ha sido cuestionado por su cercana relación con el extraditado expresidente hondureño, Juan Orlando Hernández, que gobernó Honduras entre 2014 y 2022. Diversos sectores de la sociedad demandan a la clase política hondureña no darle más largas a la elección del Fiscal General, ante la importancia que supone para el sistema de justicia en Honduras.
El nuevo Ministerio Público, según analistas, será crucial ante la intención del actual Gobierno de Xiomara Castro de instalar una Comisión Internacional contra la Impunidad y Corrupción (Cicih).
La mayor parte de la sociedad hondureña exige que el nuevo fiscal sea un profesional independiente, sin tintes políticos y que investigue la corrupción sistematizada en instituciones públicas del Estado.
Los partidos políticos, representados en el Poder Legislativo, se juegan mucho en dicha elección, ya que algunos miembros, entre diputados, exfuncionarios y funcionarios actuales, tienen procesos de investigación en el Ministerio Público y buscarán a toda costa evitar que se elija un fiscal sin compromisos políticos.



