La Universidad Tecnológica de Honduras (UTH) realizó un movimiento significativo en el fomento de la innovación tecnológica al llevar a cabo su primer Hackathon Nacional de Inteligencia Artificial (IA) y LegalTech. Este encuentro, que reunió a más de 60 estudiantes de varias zonas del país, sirvió como un espacio para el desarrollo y el intercambio de ideas enfocadas en el uso de tecnologías emergentes para solucionar retos legales y sociales a través de soluciones digitales modernas.
El evento de hackathon se diseñó como un reto de programación intensivo, donde los participantes, formados en grupos de trabajo con diversas disciplinas, tuvieron como objetivo crear prototipos que funcionen en un periodo de tiempo corto. Los proyectos debían centrarse en abordar problemas concretos dentro del área legal, utilizando herramientas como la inteligencia artificial, la automatización y el análisis de datos, con el propósito de producir un impacto positivo y escalable en el sistema judicial del país.
Uno de los objetivos principales del evento fue fomentar en los estudiantes universitarios el pensamiento analítico y creativo, impulsando el uso de la tecnología como un enlace entre el conocimiento académico y las necesidades concretas de la sociedad. De igual manera, se pretendió desarrollar un entorno de innovación que potencie la colaboración entre las instituciones académicas, el sector privado, los expertos legales y la comunidad emprendedora del país.
En el transcurso del hackathon, los grupos contaron con el apoyo de expertos en programación, derecho, ciberseguridad y diseño de experiencia del usuario. Esta orientación facilitó que las soluciones desarrolladas poseyeran tanto un fundamento técnico robusto como un enfoque práctico que atendiera necesidades específicas, tales como el acceso a la justicia, la transparencia institucional o la agilización de procedimientos legales.
Entre los proyectos presentados destacaron asistentes virtuales legales, plataformas de asesoría jurídica automatizada, sistemas para la gestión de evidencia digital y aplicaciones enfocadas en derechos humanos. Estas propuestas reflejaron un alto nivel de innovación y compromiso por parte de los estudiantes, quienes demostraron cómo la combinación entre tecnología e interés social puede generar herramientas útiles para la ciudadanía.
El hackathon también sirvió como espacio para reflexionar sobre la importancia de la ética en el desarrollo de tecnología legal. Expertos invitados abordaron temas clave como la protección de datos personales, la responsabilidad algorítmica y la equidad en el acceso a servicios digitales. Estas discusiones resaltaron la necesidad de que la innovación esté acompañada de principios que resguarden los derechos fundamentales y eviten el uso indebido de las tecnologías emergentes.
El evento finalizó con la entrega de premios a los equipos más sobresalientes, escogidos por un panel compuesto por académicos, expertos en tecnología y miembros del sector legal. Los factores evaluados fueron la creatividad de la idea, el nivel de funcionalidad del prototipo, su relevancia dentro del ámbito nacional y la capacidad para escalar.
Aparte del reconocimiento, a los ganadores se les brindó soporte para avanzar en sus proyectos, lo que incluyó mentorías, espacios para incubar ideas y oportunidades para conectarse con redes de inversión e innovación. De esta forma, la universidad confirmó su compromiso con la preparación de líderes que puedan ofrecer soluciones tangibles a los retos actuales a través del uso estratégico de la tecnología.
Este primer Hackathon Nacional de Inteligencia Artificial y LegalTech se consolidó como una experiencia formativa y transformadora que sentó las bases para futuras ediciones. La iniciativa no solo impulsó el talento joven en áreas clave de la cuarta revolución industrial, sino que también posicionó a la institución organizadora como referente nacional en educación tecnológica aplicada a la justicia.



