La entrada en vigor de la nueva Ley Europea de Accesibilidad, prevista para junio de 2025, marca un punto de inflexión en la forma en que las ciudades, los servicios públicos y las infraestructuras digitales se diseñan y gestionan en el marco de la Unión Europea. Esta legislación representa un cambio estructural en la integración de criterios de accesibilidad como pilar esencial del desarrollo urbano, la planificación del transporte y la digitalización, consolidando el compromiso europeo con una sociedad más justa, inclusiva y sostenible.
La ley, que será de aplicación obligatoria en todos los Estados miembros a partir del 28 de junio de 2025, establece estándares comunes para garantizar el acceso equitativo a bienes y servicios fundamentales por parte de todas las personas, incluyendo aquellas con discapacidad. El alcance de la normativa abarca desde el entorno construido hasta las tecnologías de la información y la comunicación, pasando por el transporte público y la contratación pública. Se trata de un marco legal que no solo promueve la eliminación de barreras, sino que también busca prevenir su creación futura mediante el diseño universal.
España como referente en la implementación de accesibilidad
España se ha destacado por su iniciativa en la preparación para esta nueva fase, posicionándose como uno de los principales países en la aplicación de políticas de accesibilidad. En este marco, se ha organizado un encuentro especializado titulado «Fortaleciendo la inclusión a través de la Ley Europea de Accesibilidad», que ha convocado a miembros de instituciones gubernamentales, corporaciones privadas, expertos técnicos y ciudadanos para discutir los retos y posibilidades que presenta esta legislación.
El acontecimiento trató cuatro aspectos esenciales: la accesibilidad en las áreas urbanas, el transporte público para todos, las tecnologías digitales sin barreras y las pautas de accesibilidad en las licitaciones públicas. Se subrayó la relevancia de analizar las regulaciones actuales, impulsar la capacitación técnica, asegurar un financiamiento apropiado y promover una colaboración cercana entre gobiernos, compañías y entidades sociales.
El transporte y las tecnologías de la información y comunicación: pilares de cambio
Uno de los debates más destacados giró en torno a la movilidad urbana. Expertos del sector del transporte coincidieron en que el desafío ya no es únicamente adaptar infraestructuras físicas, sino rediseñar toda la experiencia de movilidad desde una perspectiva centrada en el usuario. Esto implica garantizar la accesibilidad de las plataformas digitales de transporte, asegurar la señalización clara y accesible en estaciones y autobuses, y utilizar tecnologías que faciliten la movilidad autónoma de personas con diferentes tipos de discapacidad.
Simultáneamente, el sector de las TIC ha sido reconocido como un elemento central para la accesibilidad moderna. Las plataformas en línea deben ser diseñadas desde el principio con principios de diseño universal, permitiendo su uso por cualquier persona, sin importar sus capacidades físicas, sensoriales o cognitivas. Las compañías tecnológicas y las entidades gubernamentales tienen la responsabilidad de guiar esta transición hacia una digitalización inclusiva, considerando la accesibilidad como un criterio esencial en la creación de productos y servicios digitales.
Urbanismo inclusivo y normativa pionera
En el plano urbanístico, España ha sido reconocida por contar con una de las primeras normativas específicas de accesibilidad en espacios urbanizados dentro del contexto europeo. Esta legislación establece directrices claras sobre el diseño de aceras, espacios públicos, edificaciones y mobiliario urbano, buscando garantizar que el espacio físico de las ciudades sea accesible para todas las personas.
El urbanismo accesible no solo beneficia a las personas con discapacidad, sino también a personas mayores, familias con niños pequeños, y a cualquier ciudadano en situación temporal de movilidad reducida. Una ciudad que se adapta a las necesidades de todos sus habitantes es, por definición, una ciudad más resiliente, cohesionada y habitable.
Hacia un nuevo pacto europeo de inclusión y sostenibilidad
La normativa de Accesibilidad en Europa forma parte de un panorama más amplio que abarca la justicia social y el giro hacia lo ecológico. Su puesta en práctica va más allá de meramente seguir normativas técnicas, impulsando un modelo de sociedad centrado en la equidad, la inclusión de la diversidad y la participación total de cada individuo en el ámbito social, económico y cultural. Así, la accesibilidad se transforma en un recurso clave para forjar un mañana más sostenible, donde tanto las soluciones tecnológicas como las urbanísticas se desarrollan teniendo en cuenta a las personas.
Este reglamento además significa una ocasión para el ámbito corporativo, que tendrá la posibilidad de encabezar la innovación con un enfoque inclusivo, ajustando bienes y servicios para un público más variado. Asimismo, se presenta un ámbito de especialización y desarrollo profesional relacionado con el diseño inclusivo, la evaluación de espacios físicos y digitales, y la dirección de proyectos conforme a normativas europeas.



