Tegucigalpa, Honduras.
Honduras se encuentra en estado de emergencia energética, según el Centro de Despacho Nacional (CND).
La demanda de electricidad ha alcanzado niveles sin precedentes debido a una serie de factores que han creado “condiciones atípicas” en el sistema eléctrico del país.
Estas son las razones clave detrás de esta crisis:
1-. Ola de calor y sequía prolongada: La región está experimentando una ola de calor “brutal” y una sequía prolongada. Estas condiciones extremas han aumentado la demanda de electricidad, ejerciendo presión adicional sobre el Sistema Interconectado Nacional (SIN).
2-. Sobrecalentamiento y sobrecarga de circuitos y transformadores.: El calor extremo ha provocado el sobrecalentamiento y la sobrecarga de circuitos y transformadores, afectando la eficiencia del sistema eléctrico.
3-. Reducción de la generación fotovoltaica: Una densa capa de humo que cubre varios departamentos del país ha provocado una disminución en la generación de energía solar.
5-. Pérdida de energía eólica y térmica.: Según la CND, se ha perdido el 97% de la generación de energía eólica. Además, más de 150 megavatios (MW) de generación térmica no están disponibles debido a daños en las unidades de generación provocados por las altas temperaturas.
6-. Impacto de la crisis climática: La crisis climática ha afectado no sólo a Honduras, sino también a los sistemas eléctricos de México, Costa Rica, Guatemala, Ecuador, Puerto Rico, Colombia y República Dominicana.
Comprensión
las autoridades del Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) Prevén que la demanda máxima de energía en 2024 oscilará entre 1.890 y 1.900 megavatios, especialmente si el país sufre una sequía prolongada debido a la crisis climática.
Esta predicción se vuelve aún más preocupante si se tiene en cuenta que el 5 de marzo Honduras registró una demanda de 1.813,8 megavatios, la más alta de este año.
La CND ha pedido al público comprensión mientras el país navega por estos desafíos sin precedentes. La crisis energética en Honduras resalta la urgente necesidad de soluciones sostenibles y resilientes al clima para el sector energético.



