El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, están convirtiendo a su país en un “paraíso para delincuentes de cuello blanco”, denunció este jueves la opositora Concertación Democrática Nicaragüense – Monteverde, que repudió el asilo político otorgado a el expresidente de Panamá Ricardo Martinelli (2009-2014).
“La dictadura de Ortega Murillo otorgó asilo político al expresidente de Panamá Ricardo Martinelli, quien fue acusado bajo las reglas del debido proceso y condenado a más de diez años de prisión por lavado de dinero, demostrando una vez más su decisión de transformar a Nicaragua en un refugio para ladrones, corruptos, asesinos y narcotraficantes”, afirmó ese grupo opositor en un comunicado.
Monteverde, integrado por dirigentes opositores liberados de prisión y expulsados de Nicaragua, entre ellos Juan Sebastián Chamorro y Támara Dávila, rechazó enérgicamente esta decisión de la “dictadura de Ortega Murillo”.
“La corrupción y el lavado de dinero son delitos graves que están socavando la integridad, la democracia, las instituciones y el desarrollo económico de los pueblos centroamericanos. Por eso todos los centroamericanos debemos enfrentar y condenar con valentía estas prácticas”, argumentó el grupo opositor.
Asimismo, repudiaron la decisión del “régimen de Nicaragua y denunciamos ante la comunidad internacional la decisión de la dictadura Ortega-Murillo de convertir a nuestro país en un paraíso para los delincuentes de cuello blanco”.
Martinelli, condenado a más de 10 años de prisión y a pagar una multa de más de 19 millones de dólares por blanqueo de capitales, se convirtió este miércoles en el tercer exjefe de Estado que pide asilo en Nicaragua, gobernada por el sandinista Daniel Ortega desde 2007.
Martinelli, de 71 años y que se autodenomina perseguido político, se sumó así a los expresidentes de El Salvador Mauricio Funes (2009-2014) y Salvador Sánchez Cerén (2014-2019), ambos considerados prófugos de la Justicia salvadoreña y quienes, tras concederlos asilo, se les concedió la nacionalidad nicaragüense.
Martinelli solicitó asilo en la Embajada de Nicaragua en Panamá y se lo concedió el Gobierno de Ortega, mientras que Funes y Sánchez Cerén lo hicieron en territorio nicaragüense.
El Gobierno de Nicaragua también otorgó la nacionalidad nicaragüense a dos excolaboradores del expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández (2014-2022), acusados de narcotráfico en Estados Unidos y extraditados a ese país.
Se trata de los ciudadanos hondureños Ebal Jaír Díaz Lupián y Ricardo Leonel Cardona López, ministro de la Presidencia y secretario privado de la Presidencia, respectivamente, durante la Administración Hernández, quien fue extraditado a Estados Unidos, donde enfrenta un juicio por narcotráfico. .
La Constitución de Nicaragua establece en su artículo 43 que “Los nicaragüenses no podrán ser extraditados del territorio nacional”. efe

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