Tegucigalpa, Honduras.
Las protestas realizadas por los empleados del Servicio Nacional Autónomo de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), para exigir el pago de salarios atrasados, se difundirá a partir de mañana frente a la Casa Presidencial.
Durante la protesta que realizaron ayer en la primera avenida de Comayagüela, Julio Pozo, presidente del sindicato, anunció que iniciarán una huelga de hambre.
“Ya tenemos todo preparado, el miércoles a las 10:00 de la mañana comenzará la huelga de hambre”, anunció.
El dirigente sindical enfatizó que se requieren 52 millones de lempiras para saldar la deuda de cuatro meses de salario a 686 empleados.
Acuerdo
La cifra revelada procederá de la secretaria de salud (Sesal) ya que existe un acuerdo firmado por el titular de esa entidad, José Matheu, sin embargo el documento no tiene efecto ni valor sin la firma de la presidenta Xiomara Castro.
Sobre este tema, Pozo lamentó la apatía y falta de voluntad política ya que ya está en poder del Ejecutivo el documento, enviado por el Ministerio de Hacienda, para destinar fondos de la Sesal al SANAA.
“Nos han engañado, enviaron policías porque ofrecieron gasearnos. No es posible que eso suceda en ‘el gobierno socialista democrático’ de la presidenta, caminamos en las calles para que ella llegue al poder. Hoy nos tratan con desprecio”, lamentó mientras ardían decenas de llantas en la primera avenida de Comayagüela.
Según los empleados, que ya han declarado una calamidad interna, es injusto que el gobierno, en lugar de enviarles pagos, les envíe “gas y porras” por cortesía de la Policía Nacional.
“Ponte en nuestro lugar, ¿qué harías si no te pagaran? Ustedes también son personas”, dijo uno de los empleados a los policías.
Cabe señalar que a pesar de la amenaza de desalojo, este no se concretó y la toma finalizó sin acciones represivas contra los manifestantes y empleados de SANAA.



