El colectivo ve peligrar el nivel de los recursos humanos de la Agencia Tributaria por la posible entrada de interinos y advierte de que su buen funcionamiento es clave para sostener los servicios públicos
Economistas y asesores cuestionan la voracidad recaudatoria de Hacienda en la jornada inaugural del XXXIII Congreso de Inspectores de Hacienda

Los inspectores de Hacienda ven peligrar el actual estándar de calidad en el servicio de la Agencia Tributaria. Consideran que pese a la erosión que sufrió la plantilla de su cuerpo y la del organismo encargado de la aplicación del sistema tributario en los años más duros de los ajustes fiscales, la Agencia ha logrado mantener un servicio de calidad, pero temen que la decisión del departamento de Función Pública de abrir la puerta a la potencial entrada de interinos para cubrir vacantes o necesidades temporales en el cuerpo de Inspección puede suponer un desplome de la calidad en el servicio.
«Hablamos de personas que no están preparadas, que no han superado la oposición, y que además pasarían por un sistema de selección cuyos criterios ni siquiera se conocen», ha advertido Ana de la Herrán, presidenta de la Asociación Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado, que ha encabezado la revuelta de los cuerpos superiores contra la decisión del Gobierno de abrir la puerta de la élite de la Administración a los interinos.
«Queremos funcionar bien porque tenemos que funcionar bien para sostener el estado del bienestar, y eso debería ser cuidado por el Gobierno», ha subrayado De la Herrán, que lleva meses alertando de los riesgos para el adecuado funcionamiento de la Administración de abrir la puerta a los interinos a cuerpos hiperespecializados y que cumplen funciones esenciales para la Administración Pública.
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